SI USTED NO ESTÁ VIENDO LA TELE, ENCIÉNDALA AHORA.

Aquí estamos, a veces arriba, a veces abajo...otras en el límite. El Informal Con Jesús Guzmán es un hecho. Finalmente después de un esfuerzo de casi 10 años de tocar puertas y querer una oportunidad, TV Azteca abrió. Este locutor de radio y creativo publicitario logró que su programa viera la luz. La idea: lograr un noticiario donde la información sea el centro del humor. Reirnos de las noticias, de nuestro país y los que nos rodean. Burlarnos de nosotros mismos y de los demás; también de los noticieros de verdad. Pero antes que cualquier cosa, entretener y cruzar el umbral del anonimato. Ser vistos, no importa que a raiz de esto resultemos insultados, menospreciados, subestimados o criticados. Lo importante es que logremos sorprender con alguna de nuestras ideas.
Aquí no hay albures, ni doble sentido, ni mujeres chichonas o atractivo visual para nadie. No caemos en lo fácil y trillado. El chiste que ya todos conocen convertido en sketch como muchos lo hacen. O presentar a una mujer con un busto descomunal y ponerla a besarse con otra mujer para jalar rating, o llevar a una teibolera a que se encuere. Eso es fácil. Somos a veces simples e idiotas y otras ácidos y crueles, pero el libreto del programa es creado al 100% de creatividad, vícera y estupidez de la más pura y honesta. Nos sentamos a escribir un guión comenzando desde cero. Claro que resulta difícil lograr un noticiero en comedia que hable de política sin dañar las relaciones entre el canal y el gobierno, que hable de espectáculos sin que los artistas ya no quieran ir al canal por ello o que logre ser sincero en su crítica sin pasarse de la ralla en algunas ocasiones y no ser censurados como ya lo hemos sido.
Eso es El Informal, informar mal, o sin formalidades. Arriesgar. Crear. Pero no copiar ni repetir. No jalar al público con la mujer voluptuosa o con el tipo con cuerpo de Bruce Lee que da clases de Yoga, sino lograr que el espectador nos sintonice por el contenido del programa. No es la comedia que estamos acostumbrados a ver en nuestro país. Tampoco es el mesías de la tele chistosa. No somos los conductores que México esperaba ni quienes creen que van a revolucionar la programación, pero sí somos diferentes, eso no se puede poner en duda por la forma en que hacemos las cosas. Sí, ya sé, un noticiero en comedia no es nuevo, lo hicieron Héctor Lechuga y Chucho Salinas en los 70, lo hicieron los Polivoces en su parodia de 24 Horas, mismos que fueron imitados por Pituka y Petaca en Chiquilladas. Broso fue un payaso con un noticiero y Otro Rollo tiene un segmento de noticias llamado Flash Informativo (que por cierto, curiosamente ahora incluye reporteros en esta sección, cosa que antes del Informal, jamás hizo en 11 años) Pero ninguno de los mencionados lo llevó a cabo como El Informal lo está haciendo.
No somos la idea nueva, pero sí hay una nueva forma de llevar a cabo esa idea vieja.
El Informal vio la luz el 13 de julio del 2006. Una noche donde cuatro caras totalmente desconocidas se asomaron por primera vez en la televisión para presentarse y decir: "hola, no nos conocen, ni somos los bonitos de la colonia, ni venimos de argentina sin talento para ser contratados por una televisora mexicana. Somos cuatro hijos de vecina con muchas ganas. Estos somos nosotros y esto es lo que hacemos" y eso para mi, ya es noticia.





